Publicado ayer a las 23:42
Hay encuentros que no nacen con prisa.
Empiezan con miradas tranquilas y presencia real.
La conexión se construye sin forzar nada.
Todo fluye con naturalidad.
Y el deseo se vuelve profundo.
Empiezan con miradas tranquilas y presencia real.
La conexión se construye sin forzar nada.
Todo fluye con naturalidad.
Y el deseo se vuelve profundo.
