Publicado hace 2 horas y 54 minutos
Nada ocurre por impulso. Todo empieza con una mirada sostenida y una pausa que se alarga más de lo esperado. La cercanía se va construyendo lentamente, casi sin notarse, pero dejando huella. Cada gesto parece calculado sin serlo. La tensión crece en silencio. Y cuando te das cuenta, ya estás dentro...
