Publicado hace más de un mes
No hay etiqueta que le haga justicia.
Cualquier intento de definirlo lo reduce.
Porque no es una idea, es una sensación.
Se percibe sin pensar, sin analizar.
Y cuando aparece, se reconoce al instante.
Como si siempre hubiera formado parte de ti.
Cualquier intento de definirlo lo reduce.
Porque no es una idea, es una sensación.
Se percibe sin pensar, sin analizar.
Y cuando aparece, se reconoce al instante.
Como si siempre hubiera formado parte de ti.
