Publicado hace 1 horas y 47 minutos
No hay relojes, no hay reglas, no hay prisa… solo tú, yo y lo que el cuerpo pida.
Me gusta la intensidad sin límites, la complicidad que se construye lentamente y el placer que explota sin aviso.
Aquí, tú decides hasta dónde llegar.
Me gusta la intensidad sin límites, la complicidad que se construye lentamente y el placer que explota sin aviso.
Aquí, tú decides hasta dónde llegar.
