Publicado hace 2 horas y 35 minutos
En el silencio de la noche, cuando todo parece tranquilo, algo comienza a despertar. Es una emoción suave, casi imperceptible, que crece con cada segundo. Mis palabras se deslizan como caricias lentas, provocando una curiosidad que no busca respuestas, solo sensaciones. Aquí no importa el mañana, solo este instante cargado de intención, donde el deseo se vuelve el único lenguaje que ambos entendemos.
