Publicado hace más de un mes
Tus movimientos marcan un ritmo que atrae.
La energía crece despacio pero segura.
Cada mirada tuya sostiene una promesa.
Y la tensión se vuelve un placer silencioso.
La energía crece despacio pero segura.
Cada mirada tuya sostiene una promesa.
Y la tensión se vuelve un placer silencioso.
